La publicidad, en el concepto genérico del sector, está sufriendo
una fuerte transformación, en parte provocada por el agotamiento de los
medios. Los creativos saben hacer campañas sorprendentes, pero muchas
veces los medios para transmitir los mensajes limitan la creatividad
(por tipo de soporte, por precio, etc.), convirtiendo un anuncio que
podía ser divertido y de gran impacto en un anuncio más que pasa
desapercibido u obtiene poca notoriedad.
También el público está
saturado de los medios tradicionales y todos hemos aprendido a
descartar las “piezas publicitarias” de nuestro campo de visión.
Pero el sector publicitario está sufriendo una
transformación similar al sector editorial. Esa transformación se llama internet, y abre las puertas a muchas posibilidades que no existían
hasta hace poco:
· Anuncios que pueden llegar a tener millones de impactos.
· Costes extremadamente más bajos de lo habitual.
· Simpatía del usuario hacia la marca.
· Posibilidades infinitas de desarrollo creativo.
· Posibilidad de recibir feedback del público.
· Mentalidad abierta tanto de anunciantes como del público.
· Medición más precisa de los resultados de la campaña.
El público espera algo más
Al
igual que la crisis ha transformado las formas de hacer en las
empresas, también ha cambiado las formas de hacer llegar los
mensajes a los usuarios.
Esas nuevas formas publicitarias se
engloban en la revolución web 2.0, que incluye el acceso libre a la
información, la transparencia de gestión, los proyectos abiertos y
compartidos, la aportación gratuita de conocimientos y trabajo online en grupos
de personas preparadas en cualquier área, el software libre, la ruptura de
barreras geográficas, etc.
Ésa es la revolución que estamos
viviendo, y en esa revolución la publicidad 2.0 es la nueva forma de
hacer llegar nuestro mensaje a los clientes potenciales cumpliendo con
los parámetros que de forma espontánea y por decisión de las personas
(las que luego compran tu producto) han determinado el perfil del estilo web 2.0 (léase estilo de vida 2.0).
La publicidad 2.0 no es una cosa que se utilice como una herramienta, es una forma de hacer, una actitud, un nuevo marco en el que moverte siempre respetando estás premisas:
Claridad con el público
No importa decirle a un usuario que le estamos enseñando un anuncio. No hay por qué disfrazarlo de otra cosa. Podemos crear campañas con suspense o segundas partes en las que se descubre el producto, pero al final debemos ser sinceros y que se sepa claramente que es una campaña publicitaria o una promoción de un producto. Incluso se lo podemos decir de antemano. Para que le preste atención, hay que aportar algo más…
Aportar algo más
Lo mejor de todo esto es que no tenemos límites ni nada prefijado. Sus campañas publicitarias no tienen por qué llevar video, o sí, incluir un blog, o no, o llevar al usuario a un web, o no llevarlo… nosotros, como creativos con más de 15 años de experiencia en publicidad, diseño, creatividad y comunicación, le plantearemos cosas que le sorprenderán. Siempre dentro de los parámetros 2.0 y con la actitud de ser Social.
Ser Social
Hacer anuncios sólo para vender es un error. Nosotros no lo hacemos. Hacer anuncios para aportar algo a la persona que los ve es un acierto: hacerle reír, enseñarle algo interesante, aportale una información veraz, una anécdota curiosa, etc., hacerle pasar un buen rato viendo algo entretenido, dejarle participar en la campaña,… el usuario ya no es un simple receptor de la información, tiene opinión y puede interactuar con nosotros.
Por tanto, la clave es hacer anuncios o piezas comunicativas que aporten algo al usuario. Ser social, aportar algo a la sociedad, sentirse orgulloso de lo que estás dando al público y entregárselo como un regalo. Esto supera las barreras, hace sentir bien a la gente y fomenta la participación del público.
Fomentar la participación del público
No hay información más valiosa para nuestro producto, servicio o empresa, que los comentarios de las personas que son clientes o clientes potenciales. Internet nos da la posibilidad de recibir los comentarios e impresiones de las personas que han visto nuestro anuncio. Podemos incluso hacer un club de fans, convocar un concurso, etc. ¿Cuán valiosa no es esa información?
No quiere decir que tengamos que hacer lo que gente dice, pero sí podemos interpretar los comentarios, descubrir fallos que no habíamos visto, información para posibles mejoras o evoluciones del producto o servicio, etc.
Igualmente, no hay nada más potente para un producto que los clientes fieles, con los que mantienes un feedback, o una relación de algún tipo. Los cantantes saben bien de esto, son un ejemplo puro de producto social, con un fuerte componente viral. ¿Quién no ha recomendado un grupo musical o un cantante a sus amigos?...
Su producto puede ser igual de social e igual de viral, si se abre a la gente, les aporta algo y/o les deja participar de alguna forma. Ese cliente se siente parte del producto, lo comprará de forma continuada y será fiel, porque el producto lleva algo de él.
Por eso decimos que no hacemos publicidad para vender, hacemos publicidad para hacer clientes, amigos, fans y hasta maniáticos de nuestros productos.
Podríamos explicar muchas más cosas, pero con lo expuesto, suponemos que usted ya tiene una idea bastante bien definida de lo que es publicidad (actitud) 2.0. ¿No se imagina cómo puede aplicarse esto a su producto o servicio? Para eso estamos nosotros.
Vea el siguiente apartado sobre Marketing Viral, para descubrir estas nuevas posibilidades y cómo se pueden aplicar.
| Enlaces directos por temas: |
||||||||